Cosas y Pelo, Personales, stories

La maldita manía de quererte

Por fin os puedo enseñar la portada de mi próximo libro. Es el sexto que publico y siento exactamente la misma sensación que con el primero. Nervios, inseguridad, miedos pero, a su vez, alegría en estado puro, ilusión, incertidumbre, felicidad… son un montón de sentimientos contrapuestos que me llevan hasta un lugar en el que creo que siempre voy a querer estar. Esto me hace intensamente rico internamente: crear una historia y hacer partícipe a tanta gente es una de las cosas más bonitas que te pueden suceder.

El día 10 de octubre (en un principio) sale a la venta en todas las plataformas y puntos habituales (El Corte Inglés, Casa del libro, Amazon, etc…) pero ya podéis hacer la reserva entrando en la página web de Amazon y poniendo el nombre en el buscador. Es la forma más sencilla y cómoda de obtenerlo.

Estoy como loco por saber vuestra opinión. Eso es quizá lo más bonito de escribir.

Por cierto ¿qué os parece la portada? ¿Bonita? 😬😬😊😊

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Cartas al cielo, Cosas y Pelo, Personales, stories

Se querían 

Hoy, comiendo, tenía una pareja de señores frente a mí. Se querían. Sí, lo que leéis. “Se querían de verdad”. La señora miraba al hombre como si no hubiera nada más. Le ayudaba a limpiarse con su propia servilleta y le riñó porque no terminó de comerse la comida. En realidad no sé que sentí al ver algo así. Por un lado me pareció la declaración de amor más bonita y sincera de este mundo, pero por otro me puse triste al pensar en que nos estamos convirtiendo. ¿Creéis que cuando nuestros nietos tengan nuestra edad podrán deleitarse con algo como lo que he visto hoy? ¿Seremos capaces de hacernos viejos al lado de alguien? Es triste incluso preguntárselo. 
Hoy, desechamos relaciones como si fueran algo que ya no nos sirve. Somos incapaces de aguantar la más mínima discusión, rápidamente pensamos en pasar página y buscar algo que creemos será mejor. ¿Y si eso era lo mejor que encontraremos jamás?. 

Nos fijamos en un envoltorio que es un mero adorno. Cosas materiales que pierden el valor más rápido que nuestros propios sentimientos, pero aún así lo hacemos. Nos creemos más si vamos en un coche bonito, si vestimos unos harapos con nombre propio o si tenemos una nómina con más cifras de lo que en realidad vale nuestra alma. Hemos olvidado lo que valen las personas, ahora sólo importa lo que valen sus componentes. 

Y yo no soy quien para dar consejos morales a nadie porque seguramente debería ser el primero en hacerme miles de preguntas, pero no podemos dejar a nuestras generaciones venideras sin ver algo tan bonito como lo que me ha acompañado durante la comida. “Quererse por encima de cualquier cosa”

Manuel Montalvo 
Instagram:@manuelmontalvoruiz
¡¡¡¡¡¡Día 30 ya!!!!!!! Presentación de mi nuevo libro “Alma”

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Cartas al cielo, Cosas y Pelo, Personales, Quiero compartir, stories

Felicidad. Tristeza.

El otro día me preguntaron en una entrevista que por qué no tenía novia, estaba casado o enamorado al menos. Resulta una pregunta bastante curiosa. Después de meditarlo unos segundos y que la locutora me analizase mientras pensaba la respuesta, decidí contestarle con sinceridad y sin irme por las ramas: 

cuando eres feliz… cuando aprendes a ser feliz contigo mismo es muy difícil dejar que entre nada de fuera. Es mucho más difícil enamorarse. 
Ella pensó también su respuesta y de repente noté como sus ojos se pusieron vidriosos. (Era una mujer sencilla pero bastante bonita) 
me parece muy triste esa respuesta (me contestó) 
Y si te pones a pensarlo realmente, sí lo es. Pero es el juego que nos ha tocado vivir. El amor, en algún momento de su recorrido nos deja situaciones amargas, tristes, dolorosas. Pero no por eso debemos cerrarnos a él. 

Inmediatamente y al ver su reacción, contesté.
Para que exista la felicidad, debe existir la tristeza.  
Entonces le cambio la mirada y sin entenderlo, sus ojos se iluminaron como una maldita estrella fugaz. 
Eso es muy bonito, Manuel. Eso es realmente bonito. (Me dijo) 
Para poder ser felices, en algún momento nos hemos tenido que sentir tristes, sino no lo sabríamos distinguir, ni apreciar. La felicidad es un estado de ánimo, una manera de afrontar la vida. Si nuestro corazón un día no se sintió aprisionado, dolido, desolado, no podría haber seguido creciendo. No por ser felices, por pensar que tenemos una vida plena debemos cerrar nuestras ventanas. Hasta el hogar más maravilloso olería a cerrado y se estropearía su esencia si de vez en cuando no dejásemos entrar un poco de aire… 

Manuel Montalvo 
Instagram:@manuelmontalvoruiz 

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