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Gracias

Esto me recuerda que hace unos años no me afeitaba, no sabía sonreír en las fotos 😬, me habían regalado una máquina de escribir y no tenía ni puta idea de que, algún día, iba a tener siete libros publicados 😬🤦🏽‍♂️

Os aseguro que jamás pensé que leería mi nombre en la portada de una novela. Ni si quiera que iba a tener la capacidad de escribir tres o cuatro palabras seguidas con cierta coherencia.

Hoy me levanté con varios comentarios del último libro “Yo era una chica normal” (Todos son preciosos, no sabéis la suerte que tengo de teneros) Y, aunque no lo creáis, son un gran empujón para seguir. Pero, en concreto, uno de ellos estuvo a punto de hacer que se me saltasen las lagrimas. En resumen, decía que se había sentido muy identificada con la protagonista y que, ojalá, algún día no se tengan que escribir historias como esa. Porque eso querrá decir que nos hemos empezado a querer mejor. Me daba las gracias por darle voz a todas esas personas que, de una manera u otra, se han sentido agredidas. Y que las heridas del corazón no se curan del todo…

Y yo solo puedo responder dando las gracias. Dando las gracias infinitas porque me llenáis de vida. Os aseguro que gritaré todo lo alto que sé (mediante mis historias). Y ojalá que algún día, como leí en ese comentario, solo tenga motivos para escribir cosas con final feliz 💛

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Cartas al cielo, Cosas y Pelo, stories

Dias que no pasan

Un año más. A veces intento no pensarlo. Sigo haciéndome la maldita pregunta casi cada día; ¿y si estuvieras? En realidad no se si me duele, en realidad creo que no se nada. Lo único que me queda claro de todo esto es que no te olvido. Quizá los recuerdos cada vez sean mas borrosos, instantes de los que día a día voy perdiendo detalle, pero lo importante, lo esencial, sigue destrozando mi recuerdo constantemente. 

Hoy es un día más, no debería tener nada de especial, incluso creo que te debería tener presente en la misma medida que todos los demás. Pero inevitablemente, la sociedad en la que nos encontramos me recuerda y manda señales de que no te tengo con demasiada agresividad como para poder obviarlos. Hoy es nuestro día, el día de la madre. Aquel en el que imagino todos los que la tengan cerca no lo tomaran como algo tan especial, porque somos tan estupidos que tenemos que perder las cosas para aprender a darles el valor que en realidad tienen. Los que tengáis esa suerte, apretarlas fuerte, mirarlas sinceramente, hacerlo por todos aquellos que un día las perdimos. Porque una vida sin ellas te aleja mucho de una vida realmente feliz. Aprovecharos de cada instante que tengáis junto a esos pequeños duendes que nos cuidan y nos observan en la soledad de todas las preocupaciones que las causamos. 

Ayer para rematar, volví a leer nuestro libro. En realidad no me pongo triste al hacerlo, soy consciente de lo orgullosa que te haría esto que hemos creado y es imposible tomármelo como algo dañino. Pero si que escarba un poco en un corazón que poco a poco va perdiendo capas protectoras. Al leerlo, al volver a vivir de nuevo todas esas cartas me he sentido como ese niño que se hace miles de preguntas, por qué yo todavía las tengo. A mis treinta y cuatro años intento imaginar como será ese sitio en el que vives, como será tu día a día, cuáles serán los motivos por los que sonríes. Si, a mi edad me peleo obsesivamente con el hecho de que hayas desaparecido para siempre. ¿Será una de esas nubes la casa en la que vives? Me gustaría ser un niño para siempre y poder crearme una película imaginaria de tu vida en algún lugar maravilloso. 
Feliz día de la madre, mama.
     

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Orgullo

Se nos escapó la oportunidad, no se si por que tuvo que ser así o por qué debería ser menos orgulloso. Te pienso constantemente, será por que te necesito o porque me has creado una adición necesaria. Me duele tu ausencia, me duele, si, tanto que no hay manera de aplacarla. El desinterés se convirtió en nuestra distancia, el haber sido, se transformó en un nunca será. En tan solo días fuiste mi mayor esperanza, me devolviste sin querer una energía que poco a poco se fue agotando. Eran unos abrazos llenos de sinceridad, aunque estuvieras a miles de kilómetros, los sentía. Pienso que fui un bobo intentado crear una realidad inexistente, refugiándome en un deseo que nunca fue tal y como yo soñaba. Tus fotos duelen, tus fotos son la verdad de algo que nunca estuvo. Seguiré buscándote en unos sueños necesarios, te pediré que aparezcas por las noches y me lleves a tu mundo, a nuestro mundo. Aquel que creamos a base de preciosas palabras. Fuiste la mas bonita de mis cualidades, mi mejor obra de arte, la conclusión de un final que nadie supo resolver. Las veces que me dijiste que me querías fue lo mas cerca que estuve de una salvación llena de esperanza. Llorar es un acto, echarte de menos una tortura. Por eso no soy capaz de derramar ni una sola lagrima, por eso no soy capaz de decir que te necesito…

Acabaste con mis ganas, destruiste mis recuerdos…

Manuel Montalvo

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