Cosas y Pelo, Personales, stories

Sant Jordi 2018

Por fin nos veremos, ¡¡Barcelona!!

Creo que una de las cosas más bonitas de escribir es conocer a la gente que te lee. Han pasado cuatro años de la publicación de mi primer libro. Dicen que el tiempo vuela cuando te sientes bien. Y eso mismo podría resumir estos últimos cuatro años. Parece que fue ayer el primer día que firmé un libro. Me gustaría poder describiros lo que sentí. Fue mágico. Me hizo más ilusión a mí, que a la chica. Me temblaba el boli y no sabía que poner. Debía aparentar cinco años, aproximadamente. Quería escribirle todo lo que estaba sintiendo en ese momento pero no cabía en una sola página (y tampoco quería que pensase que estaba loco 🙄)

También recuerdo con especial cariño el primer comentario acerca de mi libro. Un simple “me ha gustado” me hizo entender que este camino es realmente precioso. Y que, sin vosotros, todo esto no sería posible.

Espero conoceros a todos este lunes y poder compartir un rato. Os debo una gran sonrisa y la ilusión de vivir todo esto. Sin ella sería imposible seguir 💛✨¡Hasta el lunes Barcelona!

#LaMalditaManíaDeQuererte #SantJordi

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La maldita manía de quererte.

Ya han pasado 4 meses desde que publiqué este libro. No he puesto muchas fotos de él, ni os he querido dar mucho el coñazo 🤦🏽‍♂️. Imagino que los que hayáis elegido leerlo, habrá sido por una decisión únicamente vuestra, o por alguna recomendación que no venga de parte del que lo ha escrito (mi opinión es un tanto irreal 😬).

Pero os tengo que decir que estamos ya en 4ª edición. Eso quiere decir que somos más de 20.000 los que lo hemos leído. Y no os podéis imaginar la ilusión que me hace.

He recibido muchos comentarios. Cada uno de ellos me hace aprender un poquito más y me sirve de impulso para seguir escribiendo; gracias infinitas 🙏🏼. Pero, aún así, me gustaría que aquí, bajo la foto, me pongáis en un comentario vuestra pequeña crítica. Os aseguro que me hacen realmente feliz.

Muchísimas gracias por vuestro tiempo. Eso quizá es uno de los mejores regalos que te pueden hacer.

#LaMalditaManíaDeQuererte

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Es imposible…

Es imposible retener a alguien que acaba de aprender a volar. Gracias a ti me he dado cuenta que el cielo no está tan lejos. Me has demostrado que si de verdad quiero algo, debo luchar por conseguirlo. Porque no hay nada que esté demasiado lejos cuando se tienen ganas.

Me has enseñado que todos los caminos conducen a alguna parte. Que el final está donde nosotros queremos y que la vida es muy corta como para no hacerla caso.

Pero, lo más importante, es que me has enseñado a mirar. A mirar y darme cuenta de lo que veo. Porque muchas veces tenemos delante algo y no somos capaces de darle la importancia que se merece. Ahora soy consciente de que hay personas que son necesarias, y que nuestro mundo sería totalmente distinto si ellas no se hubieran cruzado por el camino.

Es imposible volar con el alma demasiado cargada. Por eso hay que guardarse lo que realmente es importante. Es imposible vivir dándole prioridad a la tristeza. Entonces es cuando un día gris, como el de hoy, te saca una sonrisa que no sabías que existía.

Instagram: @ManuelMontalvoRuiz

Facebook: Cosas y pelo

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Personas que se van y lo dejan todo vacío.

Hola cariño,
Por fin me he decidido a hablarte. Bueno, no, hablarte todavía no puedo. Tengo la necesidad de comunicarme contigo, de saber de ti, aunque sea de esta manera y aún sabiendo que esto no valdrá para nada. Desde que te marchaste, o me dejaste, o lo que sea, no han pasado más que unos segundos. Sí, sólo unos segundos. Porque es el tiempo que creo que he estado sin pensarte. TODO, y cuando digo todo, es absolutamente todo, contiene algún recuerdo tuyo. Incluso sitios en los que nunca estuvimos juntos. Olores, imágenes, sabores, situaciones, colores, miradas, cualquier cosa se convierte en un maldito reflejo de algo de ti. Antes de esto me creía una mujer fuerte, con las cosas claras y con un carácter bastante definido. Ahora, ya no sé qué creer. Bueno, sí, ahora sólo creo en ti y en que algún día aparecerás de nuevo. 

Realmente, no entiendo esta situación. Soy consciente de que ya no te tengo pero sólo a veces. Otras me siento en el sillón donde pasábamos las horas muertas y todavía sigo recostándome en tus rodillas y noto perfectamente tus dedos desenredándome el pelo. ¿Será que me estoy volviendo loca? Quizá durante el tiempo que estuvimos fui enloqueciendo y no tuve la capacidad de darme cuenta. También he barajado la posibilidad de que al irte te llevaste esa poca cordura que me quedaba. No lo sé, no sé nada. 

Y una cosa que deberías saber es que esta casa me duele demasiado. Que la voy a vender o si lo prefieres te puedes quedar con ella. A mi no sé si me ha matado ya, o lo está haciendo poco a poco. 

Ahora viene la parte difícil de escribir una carta, la parte que duele. Esperar una respuesta que seguramente nunca llegue. Pero al igual que me has quitado todo, me has hecho más fuerte. Y si he sido capaz de aguantar hasta aquí, seguiré haciéndolo esperando esa contestación. Si algún día me quisiste hazlo, aunque sea para mandarme a la mierda o insultarme, pero por favor, hazlo. 

Te quiero, ahora, antes y siempre. Un beso. 

Pd. Que sepas que ya las noches no me hacen falta si no te tengo a mi lado, en nuestra cama.

•••

#manuelmontalvo #elpoderdeuntequiero #💛

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Sueños con nombre

Un día, te despiertas y te das cuenta que tus sueños tienen nombre y apellidos.
Te escribo porque no me atrevo a decírtelo en persona. O porque las palabras al final siempre se terminan perdiendo. No tengo una explicación coherente para que lo puedas llegar a entender o, más bien, para explicar lo que me pasa cuando te veo. La verdad es que no entiendo nada. Desde que apareciste, perdí la capacidad de asimilar el tiempo; cerca parece que vuela y lejos se vuelve interminable. 

Anulas mis palabras. Conviertes los silencios en eco. Resuenas muy dentro como una tormenta salvaje. Te has colado sigilosa dentro de un corazón lleno de capas, adueñándote de todos mis pensamientos. Veo tu reflejo constantemente. Eres esa primavera que he esperado impaciente después de haber vivido toda una vida en invierno. Has hecho conmigo lo que hacen las estaciones con el tiempo; me has cambiado, me has alborotado la existencia. 

Y deja de mirarme así de bonito que voy a perder lo poco que me queda. Mi cordura se la llevó tu sonrisa. 
Instagram: @manuelmontalvoruiz

  

 

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No me juzgues

Te crees con el derecho de juzgarme. Me miras, pero no me ves. Te dejas llevar por una apariencia y das un veredicto de algo que en realidad no conoces. No llevo traje, ni tengo un trabajo socialmente aceptado. No sigo corrientes, ni hago lo que los demás creen que es lo correcto. ¿Quién es el que dicta que es lo que está bien o mal? 

Pero estoy “bien”. Contento, diría yo. E intento sonreir un alto porcentaje de minutos al día. Me gusta mi vida, me gusta lo que veo y, sobre todo, me gusta mi reflejo. Me observo y sonrío, eso es bonito. Pero entonces, esta sociedad que nos rodea, cuando detecta un ser de esas características, intenta poner mil trabas e impedimentos a su alegría. Parece que ser feliz molesta. Qué curioso. 

Porque cuanto más insistan en jodernos el día, más debemos sonreír. La oscuridad se soluciona fácilmente; encendiendo la luz. Y una sonrisa ilumina más que mil estrellas. 

Manuel Montalvo
Instagram: @manuelmontalvoruiz

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Un puto regalo…

Y si me enseñaste a odiarlo todo, ¿por qué no hiciste algo para que no doliera? Mira lo que has conseguido, no soy capaz de levantarme, y estoy de pie, e intento seguir pero no, es imposible, ando hacia atrás y en mis ojos sólo existe el pasado. ¿Qué capricho tan curioso el tuyo? Ahora te has cansado y ya no lo quieres ¿verdad?, que gracia. Sin tener en cuenta que las personas no son regalos, los cuales te hacen ilusión cuando los recibes pero poco a poco se van perdiendo en el olvido. Y entonces es cuando dejan de existir las estaciones, ya no hace ni frío ni calor, ya no hace nada, ni siquiera tú, todo se apaga, se vuelve incierto, se cierran los sentimientos y dejas de vivir. Poco a poco te vas muriendo sin entenderlo, porque esa noche era más oscura y tus palabras hicieron que lloviera en alguna parte. Y sólo me queda seguir soñando, ese es el único momento que consigo vivir a tu lado y ser feliz, y sonrío, ¡y vuelo! Y entonces me doy cuenta que no quiero despertar y que quiero vivir toda la maldita vida ¡soñando!.
Manuel Montalvo

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