Cosas y Pelo, stories

Yo era una chica normal

¡Ya está aquí! Mi séptima historia. Mi séptimo sueño cumplido. Espero que os guste. Quizá este sea uno de los libros que más me ha costado escribir. Os aseguro que Zoa os va a enamorar. Hay veces que tenemos que leer las cosas para intentar cambiarlas. Ojalá esto sea mucho más que un libro…

“Yo, un día, y aunque os parezca increíble después de leer esta historia, también fui una chica normal…”

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Cosas y Pelo, stories

Es imposible…

Es imposible retener a alguien que acaba de aprender a volar. Gracias a ti me he dado cuenta que el cielo no está tan lejos. Me has demostrado que si de verdad quiero algo, debo luchar por conseguirlo. Porque no hay nada que esté demasiado lejos cuando se tienen ganas.

Me has enseñado que todos los caminos conducen a alguna parte. Que el final está donde nosotros queremos y que la vida es muy corta como para no hacerla caso.

Pero, lo más importante, es que me has enseñado a mirar. A mirar y darme cuenta de lo que veo. Porque muchas veces tenemos delante algo y no somos capaces de darle la importancia que se merece. Ahora soy consciente de que hay personas que son necesarias, y que nuestro mundo sería totalmente distinto si ellas no se hubieran cruzado por el camino.

Es imposible volar con el alma demasiado cargada. Por eso hay que guardarse lo que realmente es importante. Es imposible vivir dándole prioridad a la tristeza. Entonces es cuando un día gris, como el de hoy, te saca una sonrisa que no sabías que existía.

Instagram: @ManuelMontalvoRuiz

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Loca atrevida

Una vez, me dijiste que te tenía loca. Lo pronunciaste mirándome el interior y con los ojos clavados en la poca cordura que me quedaba. También me dijiste que mis palabras te llegaban, sin darte cuenta que esos mismos que me atravesaban, hablan más que los mil textos míos que habías leído. Después te acercaste casi rozando lo prohibido. Te sentía temblar y en aquel momento no lo entendía. No sabia si lo hacías por estar cerca de algo que habías creado en tu propia mente o por la electricidad que desprendía el deseo de tenernos a esa distancia. Me asusté, si, lo reconozco. Porque esa bofetada de sentimientos no había dios que la aguantase. Entonces apoyaste tus dedos en mi mejilla, perpleja, sin apenas pestañear para que pudiera leer el libro que me ofrecías. Era un libro precioso, eran millones de páginas llenas de tanto sentimiento, qué inevitablemente te perdían entre la profundidad del relato más real jamás leído. Eras Tú, eso es. Tú en el más amplio sentido que puedan llegar a definir esas dos simples letras. Y encima me las ofrecías sin apenas saber cuál sería mi respuesta. Demasiada valentía la tuya para un corazón que hacia mucho tiempo que latía a un mismo ritmo. Pero lo hiciste, lo aceleraste hasta tal punto que mi organismo comenzó a mandarme señales destructivas. Me sudaban las manos, mi boca se secó, los ojos se me pusieron cristalinos y lo peor de todo, mis palabras temblaban por primera vez en mucho tiempo. Fuiste tanto ¡yo que sé! en aquel momento, que anulaste por completo esa gran capacidad de hombre persuasivo. Me convertiste en tan solo unos segundos, en un adolescente con muy pocos años de vida en su espalda. Me hiciste recordar que estaba demasiado vivo, a mi edad y con esa simple caricia…

Manuel Montalvo   

 

  

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Cosas y Pelo

¡¡¡¡Mi primera feria del libro!!!!

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Más críticas…

Leyendo esto, lo único que puedo decir es que nunca dejare de escribir.

Hola Manuel,

No se sí serás tu el encargado de leer los mensajes que te ponemos los lectores de tu libro, pero si no es así espero que este, te llegue de alguna manera. Lo primero, típica pregunta que te harán, ¿realidad o ficción? Porque sí es realidad, madre mía. Lo segundo, decirte que el libro me ha encantado, quizá el primer capítulo sea un poco lento, pero desde el principio sabes mantener una tensión que te hace imposible parar de leer (me lo terminé en tres días). Después de leerlo, surgen millones de dudas en mi cabeza, incluso me he llegado a plantear que a mis 36 años he tenido una vida sexual muy aburrida. No se sí será tu libro, o una sentimiento oculto, pero la verdad es que has conseguido llamar mi atención, de una forma exagerada (por supuesto no en eso de la sangre, ahí creo que se te ha ido un poco la cabeza). Una cosa también que me llama muchísimo la atención, es como describes a las mujeres, que sea realidad o ficción es lo de menos, porque el que las describe eres tú como persona, por lo que dejas ver en el libro, que adoras a las mujeres y eso a las que lo leemos, nos llega muy adentro. Me encantaría conocer un hombre algún día que pueda llegar a verme de la manera que tu nos ves. Otra curiosidad más, ¿para cuándo la segunda parte? Porque ya te vale con el final… Somos un grupo de cinco amigas, todas nos lo hemos leído y en algo estamos de acuerdo, menuda putada nos haces dejándonos así.
Bueno, Manuel, ha sido un placer leerte y más encontrar “un chico” capaz de expresar sentimientos así sobre un papel (aunque las escenas de sexo son una barbaridad). En nombre de todo mi grupo de amigas, ¡necesitamos una historia de amor escrita por ti!

Un saludo.

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Por qué todo el mundo sabe quien eres y nadie es capaz de decirme donde encontrarte. He recorrido medio mundo buscándote, o quizá no, pero aquí tampoco estas. Veo reflejado tu significado en rostros que se miran y parece que se van a convertir en uno. Simplemente con pronunciarte te disuelves, te evaporas, pero hay tanta gente que presume de vivir a tu lado que nunca me daré por vencido hasta encontrarte. Un día me dijeron que despertarme contigo me haría más fácil mis días, que mi sonrisa se iba ver sorprendida por una mueca que ya no es ella como tal, si no mucho mas viva. Me han explicado que eres capaz de parar corazones, de unir almas, de retorcer sentimientos hasta exprimir todo lo que pueden llegar a dar. Te he buscado en ceniceros cubiertos por nuestra alma, en barras de bares que sujetaban mi cuerpo y escuchaban mis largas conversaciones. Pero tampoco estabas ahí, tampoco te tuve en aquellos atardeceres mirando el mar, solo estábamos yo y la felicidad de poder observar algo tan bonito, pero me volvían a repetir que a tu lado, algo tan maravilloso como eso, se convertía en mucho mas. También me explicaron que hacías daño, pero no un daño físico, un daño real, algo que te aprieta las entrañas y parece que solo tu puedes curar ese sufrimiento. Aparece ya que solo tengo una vida, y no me gustaría irme sin haberte conocido. Porque eres el mejor amigo, el más leal compañero, la mas increíble experiencia, pero a su vez la agonía más extrema, la soledad más inmensa, la tortura más insoportable. Amor, ven ya que muero por no poder abrazarte.

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